Cada 14 de febrero se celebra el Día de San Valentín, una fecha dedicada a expresar afecto y reconocimiento hacia parejas, amistades y seres queridos. Aunque hoy está asociada con flores, cartas y detalles románticos, su origen se remonta a tradiciones antiguas que han evolucionado con el paso del tiempo.
La conmemoración tiene raíces en la figura de San Valentín, un sacerdote que, según la tradición, celebraba matrimonios en secreto durante el Imperio romano, cuando estos estaban prohibidos para ciertos grupos. Con el tiempo, su historia se vinculó con la idea del amor y la unión de parejas.
Durante la Edad Media en Europa, el 14 de febrero comenzó a relacionarse con el amor romántico, especialmente en Inglaterra y Francia, donde surgió la creencia de que en esa fecha iniciaba la temporada de apareamiento de las aves. Esta asociación fortaleció la costumbre de intercambiar mensajes afectuosos.
En la actualidad, el Día de San Valentín se celebra en diversos países con distintas tradiciones. En México y otras naciones de América Latina también se conoce como el Día del Amor y la Amistad, ampliando su significado más allá de las parejas para incluir la amistad y el cariño entre familiares.
Entre los obsequios más comunes se encuentran flores, especialmente rosas rojas, chocolates, tarjetas y cenas especiales. En los últimos años, también han cobrado relevancia las experiencias compartidas, como viajes cortos, actividades recreativas o detalles personalizados.
Más allá del aspecto comercial, la fecha representa una oportunidad para fortalecer vínculos y expresar sentimientos que a menudo no se comunican con frecuencia. El 14 de febrero se ha consolidado como una jornada simbólica para celebrar el afecto en sus distintas formas, adaptándose a las costumbres y dinámicas de cada sociedad.


