El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró este viernes la polémica generada por el vuelo de un avión militar estadounidense que aterrizó en México y llevó a agentes de seguridad mexicanos a una capacitación en Estados Unidos. El grupo permanecerá 40 días en un programa intensivo de entrenamiento táctico, tiro y maniobras en una base en Mississippi, como parte de un intercambio bilateral en materia de seguridad.
Durante la conferencia matutina desde Veracruz, Harfuch explicó que la capacitación no es una práctica nueva y que se realiza desde hace años con respaldo oficial y procedimientos establecidos. Señaló que se trató de una invitación a cursos especializados para perfeccionar habilidades tácticas y de tiro, así como maniobras operativas.
El avión que trasladó a los agentes fue un Lockheed Martin C-130J Super Hércules, cuya aparición en el Aeropuerto de Toluca había generado dudas y críticas sobre la colaboración con Estados Unidos. Harfuch insistió en que estas acciones se inscriben en un marco de cooperación con respeto a la soberanía nacional. “Todo el intercambio de información es bienvenido, pero cada quien opera en su territorio; nunca tenemos agentes de Estados Unidos allá ni ellos aquí”, afirmó.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respaldó la explicación y subrayó que no se trata de una operación militar, sino de un acuerdo de capacitación acordado con antelación. Según la mandataria, la cooperación incluye cuatro ejes clave: respeto a la soberanía, integridad territorial, confianza mutua y cooperación sin subordinación.
La aclaración del secretario Harfuch busca disipar las inquietudes surgidas en torno al uso de una aeronave militar extranjera en territorio mexicano y reafirma el compromiso del Gobierno de México de fortalecer capacidades de seguridad con aliados, sin comprometer la autonomía del país.

