CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de México anunció la suspensión inmediata de la importación de animales vivos procedentes de Estados Unidos, luego de que autoridades sanitarias confirmaran la expansión del gusano barrenador del ganado hacia los estados de Texas y Nuevo México. La medida fue adoptada como acción preventiva para proteger la sanidad animal y evitar el ingreso de la plaga al territorio nacional.
La decisión fue dada a conocer por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), que señaló que la suspensión aplica principalmente al ingreso de bovinos, equinos y otras especies susceptibles de ser afectadas por el parásito. Las autoridades mexicanas indicaron que la restricción permanecerá vigente mientras se evalúa la evolución de los brotes detectados en territorio estadounidense y se fortalecen los mecanismos de vigilancia epidemiológica.
El gusano barrenador es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente. Una vez que las larvas emergen, se alimentan del tejido vivo del huésped, provocando lesiones graves que pueden derivar en infecciones severas, pérdida de peso e incluso la muerte de los animales afectados si no reciben tratamiento oportuno.
La expansión de la plaga hacia zonas cercanas a la frontera mexicana encendió las alertas de las autoridades sanitarias. De acuerdo con la información difundida, los nuevos casos detectados en Texas y Nuevo México representan un riesgo para la ganadería regional, especialmente por el intenso intercambio comercial y la movilidad de ganado entre ambos países.
México ha mantenido durante décadas programas permanentes de vigilancia y control para evitar la reintroducción del gusano barrenador, considerado una de las amenazas más importantes para la producción pecuaria. La erradicación de esta plaga en América del Norte requirió años de cooperación binacional y fuertes inversiones en medidas de control sanitario.
La Sader informó que continuará trabajando de manera coordinada con organismos internacionales y autoridades estadounidenses para monitorear la situación y determinar cuándo existen condiciones seguras para reanudar las importaciones. Mientras tanto, productores y asociaciones ganaderas fueron exhortados a reforzar las medidas de inspección y reportar cualquier caso sospechoso a las autoridades competentes.
La suspensión busca minimizar riesgos sanitarios y proteger una actividad económica estratégica para el sector agropecuario mexicano, particularmente en estados con una fuerte vocación ganadera como Sonora, Chihuahua, Coahuila y Durango.

