Hermosillo, Sonora.- El cardo mariano (Silybum marianum) es una planta medicinal utilizada desde hace siglos en distintas regiones del mundo por sus posibles efectos protectores sobre el hígado. Sus semillas contienen un conjunto de compuestos conocidos como silimarina, una sustancia que ha sido objeto de numerosos estudios científicos por sus propiedades antioxidantes y hepatoprotectoras.
El té de cardo mariano se prepara generalmente a partir de semillas trituradas o extractos de la planta y es consumido por personas que buscan apoyar la función hepática, especialmente después de periodos de exceso alimenticio, consumo frecuente de alcohol o como complemento dentro de hábitos orientados al bienestar general.
Entre los beneficios que se han asociado al cardo mariano destacan:
Protección de las células hepáticas
La silimarina actúa como antioxidante, ayudando a combatir el daño causado por los radicales libres. Diversas investigaciones sugieren que puede contribuir a proteger las células del hígado frente a ciertas sustancias tóxicas y procesos inflamatorios.
Apoyo a la función del hígado
Algunos estudios han encontrado que el cardo mariano puede favorecer los mecanismos naturales de regeneración celular del hígado, por lo que suele utilizarse como complemento en personas con padecimientos hepáticos, siempre bajo supervisión médica.
Efecto antiinflamatorio
Los compuestos presentes en esta planta podrían ayudar a reducir procesos inflamatorios, lo que ha despertado interés en su uso complementario para el cuidado de enfermedades relacionadas con el hígado graso y otras afecciones hepáticas.
Acción antioxidante
Además de sus posibles beneficios hepáticos, el cardo mariano contiene sustancias que ayudan a reducir el estrés oxidativo en el organismo, un factor relacionado con el envejecimiento celular y diversas enfermedades crónicas.
Apoyo digestivo
Tradicionalmente también se ha empleado para favorecer la digestión y estimular la producción y circulación de la bilis, proceso que participa en la digestión de las grasas.
Consideraciones importantes
Aunque el cardo mariano es considerado seguro para la mayoría de las personas cuando se consume de manera adecuada, no sustituye tratamientos médicos ni debe considerarse una cura para enfermedades hepáticas. Las personas con padecimientos del hígado, diabetes, alergias a plantas de la familia de las margaritas o que toman medicamentos de forma regular deben consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlo a su rutina.
Especialistas coinciden en que la mejor estrategia para mantener un hígado saludable sigue siendo una alimentación equilibrada, actividad física regular, moderar el consumo de alcohol, mantener un peso adecuado y realizar revisiones médicas periódicas.
Si bien el té de cardo mariano puede formar parte de un estilo de vida saludable, sus beneficios son mayores cuando se acompaña de hábitos que favorezcan la salud integral del organismo.

