Bogotá, 13 de agosto de 2026. El balance de víctimas por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el occidente de Colombia el pasado lunes 10 de agosto continúa en aumento. Según el corte más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con fecha de este jueves 13 de agosto, la cifra de personas fallecidas se ubica en 273, con 3,824 heridos y 377 desaparecidos.
De acuerdo con el organismo, la emergencia ha afectado a 40,753 familias, equivalentes a 97,515 personas, en distintas zonas del centro y occidente del país. Las ciudades de Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja mientras continúan las labores de evaluación de daños.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses ha identificado a más de un centenar de las víctimas mortales recibidas en ciudades como Manizales, Pereira, Cali, Buga, Tuluá, Buenaventura y Quibdó, donde se habilitaron puntos de atención para las familias.
Nuevos movimientos telúricos
El Servicio Geológico Colombiano reportó la mañana de este jueves un nuevo sismo de magnitud 3.6, con epicentro en el municipio de Nóvita, Chocó, y una profundidad de 94 kilómetros. Desde el terremoto principal del 10 de agosto, el organismo ha registrado más de 90 réplicas en la región andina y del Pacífico.
Avances en las labores de búsqueda
La gobernación del Chocó informó el pasado miércoles el cierre de la fase de búsqueda de personas bajo escombros en ese departamento, luego de que fuera hallada con vida una familia que había sido reportada como no localizada tras el colapso de una vivienda en Quibdó.
En Quindío, el gobernador Juan Miguel Galvis reportó más de 10 mil viviendas afectadas y 330 personas heridas, además de daños en hospitales, alcaldías, comercios y en el 70 % de las instituciones educativas del departamento.
Ayuda humanitaria y reconstrucción
Equipos de rescate nacionales e internacionales continúan apoyando las labores en las zonas afectadas. Las autoridades de Cali confirmaron la llegada de 50 toneladas de ayuda humanitaria enviadas por El Salvador y ocho toneladas adicionales provenientes de Perú.
El Gobierno nacional, que decretó desastre natural tras el sismo, trabaja además en el ajuste del presupuesto que deberá presentar al Congreso para financiar las labores de reconstrucción en las zonas afectadas.
Las autoridades colombianas señalan que el balance de daños y víctimas continúa siendo provisional conforme avanzan las labores en los municipios afectados.

