El mito de Frankenstein ha trascendido generaciones y formatos desde su nacimiento literario en 1818, cuando Mary Shelley publicó la novela que daría origen a uno de los monstruos más icónicos de la cultura popular. En vísperas de Halloween, el cine vuelve a rendir homenaje a esta criatura que ha inspirado terror, reflexión y empatía durante más de un siglo.
A lo largo de la historia del séptimo arte, múltiples directores han reinterpretado la historia del científico Victor Frankenstein y su creación. La versión más emblemática sigue siendo Frankenstein (1931), dirigida por James Whale y protagonizada por Boris Karloff, cuya imagen con tornillos en el cuello definió la estética clásica del monstruo. Décadas después, Kenneth Branagh presentó Mary Shelley’s Frankenstein (1994), una adaptación más fiel a la novela original, con Robert De Niro en un papel inusualmente dramático.
El mito también ha sido explorado en clave de comedia, como en El jovencito Frankenstein (1974) de Mel Brooks, o reinterpretado con efectos modernos, como I, Frankenstein (2014), donde la criatura se convierte en un héroe de acción. Además, producciones animadas como Frankenweenie (2012) de Tim Burton ofrecen una mirada tierna y nostálgica sobre la historia.
Estas siete versiones cinematográficas demuestran la capacidad de Frankenstein para adaptarse a cada época, abordando temas como la soledad, la ética científica y el miedo a lo desconocido. Más de dos siglos después de su creación literaria, el monstruo sigue vivo —no por descuido de su creador, sino por la fascinación inagotable del público que cada Halloween vuelve a encender las luces del laboratorio.


